Escritografía de la semana

(31/3/2021 a 6/4/2021)

SU PROPIA HISTORIA

Comenzó como un rutinario paseo de mediodía con su amigo perro. Pero, sin saberlo, se dirigía hacia el gran momento. El deseado, el temido. Unos metros más adelante se fijó en aquel labrador. Trataba de cruzar aterrorizado desde el centro de la rotonda mientras los coches frenaban y pitaban furiosos. Durante unos segundos contempló la escena temiendo lo peor. Preparado para retirar la vista cuando se escuchara el siguiente chirrido de ruedas y luego ese odioso golpe seco que todo lo apagaba. Su propio perro, atado junto a él, parecía esperar también petrificado el desenlace.

No era el primer animal perdido o sin hogar que se cruzaba en su camino. En otros momentos de su vida, casi en otras vidas, siempre había mirado para otro lado. Rezaba a dioses en los que no creía para que alguien más capaz, más valiente, llegara justo detrás y supiera qué hacer. Pero un trocito de él se rompía para siempre mientras proseguía su camino. Solía inundarle un desprecio amargo hacia sí mismo. A veces lloraba y recordaba aquella imagen durante días. Era como si aquello, como si todo, le quedara grande. En su casa, desde pequeño, le enseñaron que solo si era suyo, era su problema. Quizá por eso nunca le permitieron tener perro. Para evitárselos. Pero en los últimos tiempos sentía que algo estaba cambiando en él. Por primera vez se veía capaz de tachar renglones de su historia —esos que habían escrito en él pero que nunca sintió suyos— y de escribirlos de nuevo, una y otra vez, hasta que le gustara el desenlace.

Decidió que aquel perro no era suyo, pero que acababa de convertirse en su problema. Solo tenía una correa, y estaba ocupada, pero esta vez no pensaba quedarse mirando. Salto al asfalto tirando de su sorprendido amigo hasta detener el tráfico como pudo. Luego llamó suavemente a aquella alma a la fuga. Rogó de nuevo, pero esta vez para que esa habilidad natural de lograr que se acercasen confiados a él no se hubiera esfumado. Afortunadamente seguía allí y por fin había servido para algo más que para lograr caricias de perros a salvo. Al poco de verle, el perro se tranquilizó y se acercó decidido meneando la cola, como quién ha quedado contigo pero hace rato que espera sin verte llegar. Mientras se aproximaba pensó lo difícil que iba a resultar combinar la urgencia de agarrarlo con la delicadeza de no asustarlo. Cuando logró asegurarle con el mosquetón del otro extremo de la correa respiró de nuevo después de muchos segundos. Mientras le acariciaba la cabeza y buscaba alguna chapa en su collar supo que lo había conseguido. Que acababa de comenzar a escribir su propia historia.

 

Texto y foto: Mario del Castillo © 2020/15 Perros, gatos y retratos

Modelo: Desconocido

Código Safe Creative: 2012106182090 / 2012106182083

Todos los derechos reservados.

Fotografía

"No quiero una foto de ellos, les quiero a ellos en una foto" “I don't want an photo of them, i want to see them in a photo”.  Mario del Castillo Fotografía Perros Gatos y Retratos fotografías de mascotas fotógrafo
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